lunes, 4 de enero de 2016

Carta a las Reinas Magas

Lo que faltaba para el duro
con este tiempo tan crudo
(Gloria Fuertes)

Queridas Reinas Magas:

Vosotras y yo somos viejas conocidas. Hace varias décadas, instalada aún en la veintena, tuvimos nuestro primer contacto. Yo acababa de aprobar las oposiciones e intentaba  ser maestra en un colegio de Brenes donde lo aprendí casi todo.

Aquella navidad representamos la obra de Gloria Fuertes que vosotras protagonizáis. Por eso, para mí, tenéis el rostro redondo y  un hoyuelo en la barbilla como Yoli, una de las niñas que os interpretaba. En las tardes de ensayo, compartíamos risas pero también discusiones y enfados. Los nervios antes del estreno, las lágrimas, los  aplausos, los dolores de tripa, la incontinencia súbita, los gritos entre bambalinas, el imposible silencio tras las cortinas, vienen a mi mente estos días. Es una pena que no conserve ninguna foto de aquella obra, ni de vosotras ni de los camellos de cartón que os acompañaban en el escenario. Parece increíble que en los años noventa aún no existieran  móviles ni cámaras digitales.
Este curso, que me vuelve a picar el gusanillo del teatro, os he intentado recuperar. Pero, sintiéndolo mucho, tengo que reconocer, Reinas Magas, que habéis envejecido mal. Cuando repasaba los versos de Gloria Fuertes, hubo momentos  que me parecieron un poco ñoños,  aunque otros los volví a encontrar divertidos. Quizás sea el mundo el que ha cambiado. Los colegios se nos han llenado de niños y niñas de todos los colores, que hablan las lenguas más diversas y profesan distintas religiones o no profesan ninguna. No hubiera podido representar un belén en el que no aparecieran judíos, palestinos, musulmanes, agnósticos/as, budistas, evangelistas o ateos/as.

Además, perdonadme que os lo diga, tampoco hubiera sido políticamente correcto, presentar a unas Reinas Magas pegándole al anisete en un salón de actos repleto de público infantil.

Las guerras siguen cada vez peor, Reinas Magas. Probablemente vuestros esposos anden por Oriente Medio o África vendiendo armas a alguno de los bandos en conflicto, organizando grupos terroristas, dirigiendo dictaduras o lanzando misiles a ciudades habitadas por seres humanos que son considerados meros daños colaterales.
Mientras, el Mediterráneo acoge los cadáveres de personas que huyen de sus países devastados por las guerras o las hambrunas.

Supongo que os estaréis partiendo de risa con la polémica sobre vuestro desfile por las calles de Madrid, como si fuera la primera vez que lo hacéis, cansadas de recorrer los barrios y las plazas asumiendo el papel de Reyes Magos, escondidas en sus disfraces.

Queridas Reinas Magas, este año os pido que, después de una adecuada actualización, salgáis de las sombras y os hagáis visibles. Se nos está agotando la paciencia, madre del amor hermoso, que el cambio climático es cada vez más horroroso No queremos más pobreza ni exclusión. A todo el mundo se le llena la boca con la clase media, pero nadie se acuerda de los parias de la tierra. No estamos dispuestas a soportar más muertes por violencia machista.

Solo vosotras, habituadas a negociar, conciliar y cuidar, valoráis la paz, la igualdad y la justicia y trabajaréis por un mundo mejor para mujeres y hombres.


PD: No os fiéis de cuotas ni listas cremalleras, que al final las encabezan machos alfas como vuestros maridos y nos quedamos igual



1 comentario:

Carmen Valle dijo...

Divertido y muy cierto final,vivido de cerca.