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Mostrando entradas de septiembre, 2012

Estación del Prado

El día que mis ojos se posaron en Valdelarco cumplí un viejo sueño. Ante mí aparecieron, por fin, los tejados que trepan por el cerro sosteniendo la torre. Durante años, la imagen del pueblo onubense me saludaba al entrar en la estación del Prado como una promesa de felicidad. Un autobús te podía acercar a la tierra prometida, al pueblo encaramado en el cerro, al abrigo de las chimeneas, al calor del carbón de encina. Siendo estudiante, cada viernes pasaba delante del mural con la maleta a cuestas, repleta de ropa sucia y el domingo por la tarde regresaba con la misma maleta oliendo a suavizante, tortilla de patatas, filetes empanados. Mientras, me aguardaban en la estación las calles empinadas de Valdelarco. En la estación adquirí el concepto de la espera. Arrebujada en el abrigo, sentada en un banco de hierro, permanecía inalterable a los vientos que se daban cita entre las columnas y los andenes. Solo cabía sostener el libro, los apuntes, el periódico y leer mientras llegaba el au…

Viento del este, viento del oeste

La vida es tan corta que apenas permite leer unos pocos libros, una mínima porción de las historias que pueblan el planeta. Tenemos tanta prisa por recorrer nuevos caminos que difícilmente hollaremos la tierra antes pisada. De vez en cuando es preciso detener el paso, girar la cabeza hacia atrás y tomar aire profundamente. Entonces aparece el momento adecuado para releer un libro que haya dejado cicatrices en tu piel y contrastar el recuerdo y presente de la prosa a la que te enfrentas por segunda vez. A los trece o catorce me topé con Viento del Este, Viento del Oeste de Pearl S. Buck. Este encuentro casual me produjo tal conmoción que perduró a lo largo de varias décadas y muchas lecturas. Dos imágenes se alojaron en mi mente: la venda que la protagonista se retira del pie prisionero y su mano torpe, incapaz de girar un picaporte. El transcurrir del tiempo no restó interés al segundo encuentro. En la primera de las historias que narra la protagonista, Kwie-lan (ante mis ojos de …