lunes, 28 de octubre de 2013

La bicicleta verde


En el país donde a las mujeres se les prohibe conducir, Wadjda desea una bicicleta verde. Con la bicicleta sentirá el viento rozar el rostro y el cabello se escapará del abaya. Aupada a la bicicleta retará a su amigo a una carrera que la liberará.
-Las bicicletas son peligrosas para las niñas. ¿Te crees que eres un niño?, le recrimina su madre.
Los ojos de Wadjda nos alejan de cualquier atisbo de tristeza en un mundo de mujeres solas, invisibles, silenciosas, ocultas a la mirada de los hombres.
-La voz de una mujer es su desnudez, reitera la directora del colegio.
Las niñas, ataviadas con el abaya negro, no pueden escapar de la culpa y la vergüenza que las atrapa en un laberinto de religión y tabúes.
-Si tenéis el periodo no podéis tocar el Corán, dice la maestra. Y las niñas no pueden contener la risa nerviosa.
La rebeldía de Wadjda la salva del entorno asfixiante en que se viven su madre y ella, de la ausencia del padre, de ese árbol genealógico en el que solo aparecen hombres. A Wadjda nadie la podrá ocultar bajo un velo oscuro porque ella aprendió a montar en su bicicleta verde.

No hay comentarios: