Ir al contenido principal

Petición para el nuevo año


"Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres"
(Rosa Luxemburgo)



Este año que cierra la puerta, ha sido el año de las carreteras y las calles. También ha sido el tiempo del GPS del móvil (¡Loada sea la tecnología! ¿Qué sería de mí sin ella?). Una voz femenina me guiaba por rutas desconocidas. En algunas ocasiones erraba y giraba mil veces en la misma rotonda, pero la mayoría de las veces llegaba a mi destino: un colegio o un instituto.
No todas las visitas fueron gratas aunque ninguna estuvo exenta de aprendizaje , ni siquiera el territorio más hostil.
Este año he pisado centros en los que se palpaba el cariño desde la verja de entrada, desde el timbre del telefonillo. Hay colegios en los que sonrientes conserjes te daban la bienvenida y ya presentías el empeño por la educación. No tiene ninguna relación con el tamaño, el estado del edificio o el entorno. Son las personas que allí trabajan quienes realizan el milagro.
Durante mis andanzas iba tomando fotos de rincones, murales, paisajes: un mojón kilométrico y el fuerte del oeste del colegio de mi pueblo; monumentos al jornalero en Brenes y Villamanrique; un Guernica de papel para festejar el Día Escolar de la Paz; murales contra la violencia de género; una estatua en un parque de Cañada del Rosal como homenaje a las víctimas de la República; los tejados de Constantina desde la puerta del Instituto, … Algunas de ellas las iba publicando en facebook, otras se quedaban aguardando su destino.
Una de las más gratas sorpresas la encontré en el CEIP Príncipe de Asturias de Torreblanca: un mural en el que aparecía una frase de Rosa Luxemburgo. Con esta frase y esta foto en la que aparece dibujado un árbol os emplazo a continuar luchando por la escuela pública durante el próximo año. A este árbol me encomiendo para que me otorgue la salud y la fuerza que me permitan seguir caminando y sobre todo, que el GPS no me abandone.

Comentarios

Carmen Cañabate ha dicho que…
A ti es difícil que te abandone el GPS, es más estoy segura que no lo necesitas porque tienes muy claro el camino.
Un abrazo y que se cumplan todos tus deseos
pepabb ha dicho que…
Carmen, el problema es que a veces no hago caso al GPS y me pierdo sin remedio. Gracias por tu comentario y feliz 14
Pepa García ha dicho que…
Como siempre, Pepa, me ha encantado. Tus palabras tan acertadas, sencillas y cargadas de sensibilidad me dan ánimos a seguir con la ilusión de siempre!! Espero recuperar la energía que me lo permita... Y "que la fuerza no me abandone" ( como en la peli).
Besos y mis mejores deseos para la Escuela pública!!!

Lo más leído

Andalucía, la que divierte

Este mes de mayo se inauguró sin flores ni cantos a María. Regresaron los jerséis a los armarios, no cantaba la calandra ni respondía el ruiseñor. Una inusitada tormenta se instaló sobre nuestras cabezas. La lluvia caía con fuerza un día tras otro, sin conceder una tregua.  El campo embarrado, los caminos anegados de agua, los embalses a rebosar,… Parecía como si se hubiera volteado la piel de toro y al Sur nos bañara el Cantábrico. El diez de mayo, tras varios días de aguacero, el terreno era un lodazal pero los melocotones de la Vega del Guadalquivir no entendían de tormentas y un jornal de cuarenta euros no merecían desprecio. Pertrechados de impermeables y botas de goma, Marisol y su cuadrilla acudieron al tajo. El cielo no les otorgó ninguna indulgencia y faenaron sin descanso, hundidas en el barro, navegando entre los charcos, anegadas por el diluvio. Cuando regresó al pueblo, con toda seguridad, aún tenía que hacer compras, poner lavadoras, cocinar la cena y preparar la talega de…

Diario de Cuba

La última noche que pasé en Cuba me asomé a la ventana de mi habitación en la planta 19 del Hotel Habana Libre. A mis pies se alzaba el barrio de Vedado y a la derecha, el Malecón. Antes de partir, ya sentía añoranza de este país que se cuela en las venas. Había llegado una semana antes, aturdida por el jet lag, con la maleta repleta de mitos, canciones de Silvio y Pablo, películas, lecturas antiguas y una novela de Leonardo Padura a punto de acabar. La Habana amanece muy temprano, anoté el primer día en mi diario. Apenas circulan coches por una amplia avenida donde las señales indican “paren” en lugar de “stop”. La gente camina apresurada por calles sin carteles publicitarios, entre edificios que piden a gritos una mano de pintura. Los autobuses no tardan en aparecer. Jugamos a adivinar los que donó el Ayuntamiento de Sevilla. A veces es fácil porque aún conservan los símbolos de la ciudad. El turismo revolucionario comienza con una visita al Museo de la Revolución, situado en el antig…

MONUMENTO AL MAESTRO-MAESTRAS DE MONUMENTO

En una plaza de Conil de la Frontera han erigido un monumento al maestro. Se trata de un grupo escultórico formado por dos estatuas oscuras y macizas, situadas en una plaza blanca de un pueblo del sur. La más grande representa a un hombre mayor sentado en una silla. Es casi un anciano y sostiene en sus manos un libro abierto. Sobrecogen las bolsas de sus ojos, la mirada triste, el gesto adusto, las manos huesudas,... Frente a él, lo suficientemente lejos como para transmitir la ausencia de cercanía, la carencia de afecto, un niño muy serio encorva la espalda en un gesto que desprende más temor que respeto.
Me duele este pobre maestro. Me duele este niño con miedo.
Son la imagen de una escuela de posguerra, de cuando la letra entraba con sangre y el castigo corporal se imponía como principio metodológico.
Nada tiene que ver con la educación que recibí, heredera de la Escuela Nueva de Freinet, impulsada por maestros y maestras que pensaban que el suyo no era un trabajo cualquiera. Tuve la …

Ocho de marzo

Hace unos meses, regresando de un viaje, me detuve en una gasolinera en medio de la nada. El cruce, el desvío, la variante, no recuerdo bien su nombre. Eran las cuatro de la tarde de un luminoso sábado otoñal, esa hora después del almuerzo en la que nadie pasea las calles. Una mujer joven acudió a llenar el depósito. Morena, guapa, la melena rizada le caía por la espalda. Una gasolinera en una carretera secundaria. Caminos agrícolas y olivos, una inmensa llanura de olivos. Entré en la tienda y al rato apareció la misma joven que me había atendido. Mientras me cobraba la botella de agua, busqué las cámaras de seguridad camufladas. Sentí miedo por ella, trabajando sola, en medio de la nada. Al momento me avergoncé de ese sentimiento. Ante mí a una mujer joven, fuerte, segura, valiente, ocupaba un espacio tradicionalmente reservado a los hombres. Ayer me senté a buscar a la niña que fui. Han transcurrido tantos años que a veces me cuesta encontrarla. La niña ingenua y risueña descubrió muy pr…

LOMCE VS COEDUCACIÓN

En esta pesadilla en la que nos debatimos últimamente, cuando encender el ordenador cada mañana y asomarse a los titulares de la prensa nacional se ha convertido en un acto de masoquismo, nos cae encima la LOMCE, esa ley que el ministro Wert (alter ego de Gollum) ha escrito en un menage à trois con la conferencia episcopal y el OPUS DEI. Se suceden las noticias, reportajes y columnas reprobando el engendro que nos devolverá a la escuela del franquismo, a un modelo segregador, que ahonda en las diferencias, academicista y revanchista. La teoría neoliberal y mercantilista que subyace nos presenta la educación como mera urdidora de mano de obra lista para acceder al mercado laboral con las manos atadas y la boca cerrada. Nunca había cobrado tanta actualidad el dibujo de Tonucci “La máquina de la escuela”. Los medios de comunicación se empecinan en el debate sobre el aprendizaje del catalán y el ministro declara que se crece con cada polémica. Se denuncia la disminución de la participació…

"PRECIOUS" O EL VALOR DE LA EDUCACIÓN.

Yo no había ido al cine a ver esta película pero era la única opción si descartaba películas para adolescentes, infantiles o de terror. Me había armado de valor para ver Celda 211 pero no fue posible. Así que entré en la sala 9 del Metromar. Sólo había una pareja en aquella sala pequeña y me senté con mis palomitas y mi botellita de agua. Ante mí apareció una historia contada en tonos oscuros, los de la piel de la protagonista y la oscuridad de las paredes empapeladas de la casa que comparte con su madre. Aquella historia era tan real que se podía extraer de una noticia del periódico o tener nombre y rostro de niñas y muchachas conocidas. Da igual que se trate de Harlem o del Sur de España. El relato de los abusos a los que vive sometida es, por desgracia, un clásico universal. Ayer mismo traía el periódico la noticia de la detención en Sevilla de dos hombres acusados de intercambiarse a sus hijas menores para someterlas a abusos sexuales ante la pasividad de las madres de las ni…

Mantra contra Tejerina

Los viernes después del recreo tienen Ciudadanía. -Es la asignatura más interesante del curso, porque aprenderemos a pensar y a convertirnos en buenas personas- advirtió la maestra el primer día de clase. Educación para la Ciudadanía en quinto de Primaria era uno de los pocos objetos que la Junta de Andalucía se había dignado rescatar de la gran hoguera en la que la LOMCE había quemado la educación pública. -Hoy, en Ciudadanía, trabajaremos nuestra autoestima-explica la maestra. Toda la clase se coloca a la espalda un folio blanco sujeto con celo y escribe las virtudes de los demás. El aula se transforma en un barullo de risas y agrupamientos imposibles. Los rotuladores de colores van construyendo un mundo de palabras: guapo, lista, generosa, amable, el mejor amigo, la mejor compañera, divertida, gracioso, listo, el mejor jugando al "fornite", … A la maestra también le han colocado un papel en la espalda. Los niños y las niñas escriben mientras ella intenta reparar los folios qu…

Sin pretensiones

Cuando A se jubiló, la mayoría de las asistentes solo veía a una maestra de sesenta años. Pocos comensales conocían que fue la primera mujer de su pueblo que estudió una carrera universitaria. No sabían de sus madrugones ni vicisitudes para tomar autobuses y llegar a tiempo a un instituto femenino en el centro de Sevilla. Entre las copas y los agasajos, recorría las mesas una maestra que fue madre en tres ocasiones y no disfrutó de bajas maternales. Si le preguntas, recuerda que con su primera hija, daba clases nocturnas en educación de adultos a una distancia considerable de su casa. Sus padres la aguardaban en el pasillo para que pudiera dar el pecho al bebé entre una y otra lección. Ella entiende más que nadie de niños y niñas que llegan por la mañana al colegio con el estómago y las maletas vacías. 

B adoraba su bicicleta. Gracias a ella estudió Magisterio. Había emprendido el camino de la soledad demasiado pronto, con un martillazo que la dejaría herida para siempre. Pero ello no …

Dos amigas de Elena Ferrante

Estos días pienso a menudo en Berlusconi, en aquellos años en que no alcanzábamos a entender las razones que llevaban al pueblo italiano a votar una y otra vez a la personificación de la corrupción. Nada tiene que ver con la Italia que retrató Bertolucci en Noveccento. Aún me emociono al oír la banda sonora o recrear la escena del hombre que recorre los campos gritando: ¡Verdi ha muerto! Hace unos años, siendo mis hijas pequeñas, visitamos la Toscana. Llovía en San Gimignano aquel día que, bajo los soportales de la iglesia, conmemoraban la liberación del pueblo por los partisanos. En unos paneles se exponían fotos relativas al evento que la tormenta se había empeñado en impedir. Un anciano pequeño y enjuto, con ojos llorosos, le mostró a mi hija las fotos en las que él, casi un niño, aparecía junto a otros muchachos que protagonizaron la gesta. El veintisiete de junio me llamó por teléfono Lenú (Elena Greco). Tras los saludos iniciales, la familia, la salud, sus hijas, las mías, me quiso…

¿Para qué sirve un EABE?

No hace mucho aprendí a escribir sin prisa, sobre todo crónicas de eventos. Siempre me inclino por crónicas sentimentales o gastronómicas. Regreso cargada de emociones, abrazos, sonrisas y encuentros que me impiden analizar con claridad y desarrollar un tema medianamente serio. Durante los días 9 y 10 de marzo asistí en Carmona al EABE12, un encuentro de profesorado de todos los niveles educativos relacionados de una u otra forma con las TIC. Las siglas EABE están a punto de perder la A de andaluz y la B de blog.Cuando estábamos en la recta final del encuentro un alumno lanzó la siguiente pregunta:
-”¿Esto va a servir para algo?”-”The answer, my friend, is blowing in the wind” hubiera respondido Bob Dylan.Como no soy Bob Dylan, ni pretendo serlo, intentaré desgranar para qué sirve, desde mi punto de vista, un EABE.En primer lugar, el EABE es el marco idóneo para desvirtualizar. Algunos de los avatares que aparecen en la pantalla de tu ordenador están delante tuya y sientes la nec…