"Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres" (Rosa Luxemburgo) Este año que cierra la puerta, ha sido el año de las carreteras y las calles. También ha sido el tiempo del GPS del móvil (¡Loada sea la tecnología! ¿Qué sería de mí sin ella?). Una voz femenina me guiaba por rutas desconocidas. En algunas ocasiones erraba y giraba mil veces en la misma rotonda, pero la mayoría de las veces llegaba a mi destino: un colegio o un instituto. No todas las visitas fueron gratas aunque ninguna estuvo exenta de aprendizaje , ni siquiera el territorio más hostil. Este año he pisado centros en los que se palpaba el cariño desde la verja de entrada, desde el timbre del telefonillo. Hay colegios en los que sonrientes conserjes te daban la bienvenida y ya presentías el empeño por la educación. No tiene ninguna relación con el tamaño, el estado del edificio o el entorno. Son las personas que allí trabajan quienes realizan el m...