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PASEO DE FLORES TRISTES

Hacía mucho tiempo que no salía a pasear, siempre con prisas, del colegio a casa y viceversa. El sábado tenía que ir a correos y aprovechó para hacer unas comprillas por el pueblo. En correos trabaja Margarita . Como no se ven a menudo y no había más gente esperando conversaron de las niñas, de lo poco que duermen, de lo malos que son los programas de la tele, de la radio, de si prefieres a Pepa Fernández o a Montserrat Domínguez. En la papelería cercana la atendió A, siempre tan atento, que le mostraba las novedades en bolígrafos de tinta líquida. Mientras, su padre, departía con una clienta: Yo también estuve en Alemania, pero lo de ahora es distinto. Un sobrino mío y su mujer son ingenieros y se tienen que ir a Alemania porque aquí no tienen empleo. Vamos, que la Merkel, nos asfixia y después se lleva a la gente preparada, a los que se han formado con nuestro dinero. Al salir se encontró a M, antiguo alumno. Le fue a dar un beso pero él la sorprendió con un emocionado abrazo. Dale ...

EL PAÍS DE LAS MUJERES

Es posible que alguien, en algún momento, haya soñado cómo sería un mundo gobernado por mujeres. Pero no por mujeres que suplen a los hombres con sus mismos principios, asumiendo que es la única manera de gobernar. Quizás alguien haya diseñado un país cuyas gobernantes quieren instaurar los principios feministas y femeninos, partiendo de la sabiduría de las mujeres y su capacidad para el cuidado de los demás. Giaconda Belli tuvo ese sueño, que plasmó en este libro, irónico, divertido y tierno, donde lo personal es político y las personas son más importantes que los acontecimientos. La periodista Viviana Sansón y un grupo de amigas fundan en Faguas (imaginario país centroamericano) el PIE (partido de la Izquierda Erótica) y elabora una arriesgada campaña electoral que incluye entre otras cosas, hacer la pedicura mientras piden el voto. Su sorprendente campaña, el programa electoral que promete limpiar el país y la explosión del volcán Mitre que deja a los hombres sin...

Nuestra alma inconquistable

El comienzo de un nuevo año suele ser un momento para la ilusión y la esperanza. Con cada uva formulamos un deseo y nos planteamos un buen propósito. Esta vez es diferente. No recuerdo haber asistido a un fin de año tan gris y pesimista: la insostenible tasa de paro, la jubilación a los 67 años, los recortes salariales, la reducción de prestaciones sociales, la pérdida de derechos, la dictadura de los mercados, el aumento del número de mujeres asesinadas por violencia de género. Más que desear un feliz año nuevo, tendríamos que encontrar la fortaleza para resistir, para no ser vencid@s. William Ernest Henley escribió el poema Invictus que se popularizó gracias a la película sobre Mandela y parece que lo hizo pensando en situaciones como las que vivimos. Mis hijas lo han grabado en tres idiomas. La grabación no es muy buena y hay que llegar al final para escucharla en español. Creo que merece la pena. Con este poema, queremos desear que el próximo año no seamos vencid@s, que conservemos...

CUENTA CONMIGO

A Lina Gallardo Desde hace unos meses me rondaba un estribillo por la cabeza: “¿A donde se fueron los héroes de mi juventud?” No hacía más que dar vueltas y no recordaba la letra, sólo el estribillo: “¿A donde se fueron los héroes de mi juventud? ¿Dónde estarán? Me he sentado a esperar en la puerta Por verlos pasar y volverte a soñar” Venía a mí la imagen de Rosa León y su voz inconfundible aunque no recordaba el título de la canción. De un tiempo a esta parte no me gusta lo que veo, no me gusta lo que oigo y no me gustan muchas cosas que leo. Y mi mente, que a veces practica el libre albedrío, se puso a tararear el estribillo. Ayer estuve de interventora en una mesa de las elecciones sindicales. No es que yo sea especialmente sindicalista, siempre ando muy liada con el trabajo y las niñas para bajar a Sevilla a las asambleas. Pero mi amiga Lina tiene la habilidad de enredarme: ir de bulto en las listas de las elecciones municipales, acompañarla de apoderada, recorrer las manifestacion...

MIGUEL HERNÁNDEZ Y MARIBEL

A Maribel La maestra llegó a clase preocupada. Corría el año 1978 y ella impartía clases en una escuela pequeña de un pueblo jornalero de la campiña sevillana. Natural de Valencia (Ché la llamaban los íntimos), se enamoró de un cordobés y terminó viviendo en Sevilla. Después de acabar sus estudios de Asistenta Social decidió ser maestra porque era lo único que se podía estudiar en Córdoba. Aquella mañana llegó la maestra un poco triste a la clase de octavo de EGB donde sólo había 17 niños y niñas. Había recibido una visita de inspección y la inspectora le había dicho muy seria: -¡Mucho Miguel Hernández! ¡Mucho Miguel Hernández! Pero...¿Y Garcilaso? Entonces se fue a la pizarra y escribió: Sonreír con la alegre tristeza del olivo. Esperar. No cansarse de esperar la alegría. Sonriamos. Doremos la luz de cada día en esta alegre y triste vanidad del ser vivo. Me siento cada día más libre y más cautivo en toda esta sonrisa tan clara y tan sombría. Cruzan las tempestades sobre tu boca fría ...

La maestra analógica y el alumnado digital

La tutora de este grupo de sexto es una maestra analógica que a punto estuvo de caer en el precipicio de la brecha digital de género. Tuvo la suerte de toparse como compañera a Lola y desde entonces está montada en este carro de las TIC, aunque a veces se asombra de su arrojo al emprender aventuras de las que no sabe si saldrá indemne. Desde el curso pasado, la clase tiene un blog de aula pero como la temeridad de la maestra no conoce límites, este año también cuentan con un blog para inglés y francés . Por si fuera poco se han propuesto que cada niño y cada niña tenga su blog personal. Todo habría ido sobre ruedas si los demonios de las TIC ( que haberlos haylos, como las meigas) no se hubieran aliado contra la maestra. Una mañana, se plantó ella tan ufana con su fantástica pizarra digital a explicar cómo se hacía un blog en blogger y he aquí que le piden verificar la identidad y un número de teléfono móvil. -Ni pensarlo, dijo a su alumnado. No vayáis a dar ningún teléfono. Lo intent...

Inés y la alegría

Igual que preferimos recordar los buenos momentos y tendemos a olvidar los malos, tengo la costumbre de escribir sobre los libros que me gustan, nunca de los que debería haber quemado antes de perder el tiempo leyéndolos. He disfrutado mucho con la novela de Almudena Grandes que Tusquets tuvo a bien publicar el pasado día tres de septiembre para hacerme más llevadero el regreso de las vacaciones. Pero antes de recomendarla, quisiera realizar una serie de advertencias: -No es una obra apta para quienes prefieran los relatos breves, las novelas cortas, la oración simple, la adjetivación austera. -No gustará a quien huye de las novelas plagadas de sentimientos, pasiones y emociones. -Absténgase, especialmente, quien piensa que la Guerra Civil es un tema trillado o sostiene que ambos bandos tuvieron la misma responsabilidad en el inicio de la contienda. -Tampoco deben acercarse quienes tengan especial inquina contra su autora y la consideren una maniqueísta o una progre trasnochada. Inés y...