Finaliza este año nefasto, que no comenzó el 1 de enero como es habitual, sino el 2 de diciembre de 2018, el día en que las ratas asomaron por las alcantarillas de Andalucía. La última semana de clase, antes de las vacaciones, mis niños y niñas escribieron cartas a los Reyes Magos. Solo había una condición: los regalos debían ser sustantivos abstractos. La felicidad, la paz, la solidaridad revoloteaban sobre el papel pautado. - ¿Qué significa “próspero”? - preguntaron. ¿Por qué deseamos un próspero año nuevo? Los diccionarios acudieron en nuestra ayuda desde la estantería. Algunas palabras pierden su sentido con el uso desmesurado y es preciso reencontrarlo: “Que es favorable y conlleva éxito o felicidad. Que se desarrolla de forma favorable, especialmente en el aspecto económico y social.” Y las cartas a los Reyes Magos, los únicos reyes en los que cree la maestra, se llenaron de deseos de prosperidad. En verdad, la última década ha sido poco favorable en lo socia...